2_9 COMUNICACIÓN CON LA ESCUELA EN CASO DE SOSPECHA DE ACOSO ESCOLAR

ZŠ, SŠ

Cuando hablamos del acoso escolar, es importante distinguirlo de las situaciones conflictivas habituales que surgen entre los alumnos. Todos los niños discuten y se reconcilian de vez en cuando, y el profesor puede levantar la voz a los alumnos que se portan mal. En cambio, el acoso escolar es un fenómeno completamente diferente: se trata de una violencia deliberada, sistemática, regular y prolongada (física o verbal), en la que los participantes se encuentran en una relación desigual, ya que el agresor siempre tiene el poder. Cuando hablamos de violencia, es importante tener en cuenta que no solo los empujones, las patadas y los golpes pueden considerarse comportamientos violentos: las víctimas del acoso escolar pueden no tener ni un solo moratón, ya que la violencia verbal no deja huellas físicas. Las burlas, el trolling, los insultos, las humillaciones, el rechazo, el ignorar a alguien, las amenazas… todo ello es violencia psicológica.

El acoso escolar es cualquier comportamiento cuyo objetivo es dañar, amenazar o intimidar a otro alumno o a un grupo de alumnos. Se trata del uso deliberado y repetido de agresiones físicas y psicológicas por parte de un individuo o un grupo hacia otro alumno o grupo de alumnos que no saben defenderse o no pueden hacerlo por diversas razones.

Algunas señales de acoso pueden ser, por ejemplo: el niño no tiene amigos, pierde las ganas de ir al colegio o el apetito, está triste o inusualmente agresivo, pierde sus intereses, y su rendimiento escolar puede empeorar.

SI SOSPECHA QUE SU HIJO ESTÁ SUFRIENDO ACOSO ESCOLAR, SIGA ESTE PROCEDIMIENTO:

1. Hable con su hijo y obtenga la mayor cantidad de información posible: ¿quién le hace daño?, ¿qué le hacen?, ¿con qué frecuencia ocurre? Aunque el niño no diga nada concreto, los cambios en su comportamiento son motivo suficiente para ponerse en contacto con la escuela y escribir al maestro, profesor o tutor de la clase.
! No intente resolver la situación por su cuenta con el agresor ni con sus padres.
2. Póngase en contacto con el profesor/maestro o profesora/maestra de la clase, escriba un correo electrónico en el que describa las dificultades que enfrenta su hijo o los incidentes concretos y solicite una reunión. Si no se siente seguro con su nivel de checo, es mejor contratar los servicios de un intérprete y avisar al profesor de la clase de que acudirá a la reunión acompañado de un intérprete. Es posible que la situación se resuelva ya en esta fase. De esta reunión debe elaborarse un acta escrita. Solicite una copia.
CONSEJOS:
Averigüe quién en su escuela desempeña el cargo de orientador educativo y el responsable de prevención de su escuela, a quienes tanto usted como su hijo pueden acudir en caso de dificultades. En muchas escuelas también hay un psicólogo escolar u otros especialistas.
3. La escuela debe investigar la situación. Todas las escuelas deben tener un plan de intervención en casos de acoso escolar.
Si no recibe ninguna información en el plazo de una semana, escriba al profesor de clase y solicite un informe.
4. Si el profesor no propone ninguna solución o ignora la situación y los problemas de su hijo persisten, póngase en contacto con la dirección de la escuela y solicite una reunión. En el correo electrónico, escriba que sospecha de un caso de acoso escolar Añada al profesor en copia. En esta etapa, la escuela tiene la obligación de investigar la situación de acuerdo con su programa de prevención escolar e informarle sobre el curso de la investigación.
5. Si la escuela no logra resolver la situación y los problemas de su hijo persisten, es conveniente cambiar de escuela. La salud mental de su hijo es lo más importante.
6. Si la escuela ha ignorado la situación y no ha actuado adecuadamente, puede ponerse en contacto con el departamento de educación del municipio que gestiona la escuela o con la Inspección Escolar Checa.

 

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